Se trata de una rehabilitación completa del edificio conocido en Aranjuez como la “Casa del Nuncio”, ubicado en el casco histórico del municipio. Tiene su origen en el siglo XVIII con una configuración diferente a la actual y perteneció a los condes de Oñate a mediados del siglo XIX, que utilizaron como residencia en los muchos desplazamientos de la reina Isabel II. Consta de sótano, planta baja y principal, con un patio trasero y caballerizas.
En la planta primera hay habitaciones al igual que en bajo cubierta donde también hay otras dependencias vivideras. El edificio tiene aspecto sobrio y estilo “madrileño-afrancesado” con revoco almohadillado en fachadas, zócalo de granito, huecos de fachada en proporción vertical y cubierta con mansardas. Hoy en día es el centro de reunión de negocios «Palacio del Nuncio».