La solución arquitectónica armoniza el conjunto edificado con la geometría de la parcela y con las construcciones y el viario del entorno. La gran escala de la actuación y la complejidad de la topografía, con desniveles de hasta 9 metros, desaconsejan soluciones de manzana cerrada clásica, proyectando una composición con bloques lineales que se adaptan al perímetro de la parcela para mantener a escala urbana la estructura que el planeamiento tenía previsto.
De este modo se facilita una cómoda distribución de las viviendas, todas ellas con doble orientación y ventilación cruzada. Los espacios públicos en el interior también aprovechan la topografía, y forman un complejo paisaje de espacios de disfrute generado con un juego pendientes y plataformas que combinan diferentes texturas.
Fotografías realizadas por Lucio Vázquez