El programa de necesidades expuesto por Siemens para este complejo fue heterogéneo y ambicioso, de modo que se optó por organizarlo como un campus abierto de piezas diferenciadas según sus usos particulares, articuladas mediante pasarelas. Esta división potencia la aparición de espacios libres creando una relación armónica con los volúmenes arquitectónicos. La organización topológica del conjunto se relaciona con su entorno.
En el frente a la gran avenida-bulevar de La Carpetania, que incorpora un amplio parque lineal, se disponen las piezas de carácter administrativo y el acceso. En el lindero posterior, se ubica longitudinalmente una pieza de cierre y el conjunto se remata en la esquina sureste con una pieza baja a modo de charnela arquitectónica y que se avista desde la rotonda principal.