“Crecer sin perder la esencia” era el objetivo de César Martín y Marina Launay, chef y jefe de sala respectivamente, alma y propietarios ambos de Lakasa, cuando decidieron reubicar su ya exitoso restaurante. Motivo que les impulsó a contar con Touza Arquitectos para dar forma a este nuevo espacio de 300 m², dada la experiencia del estudio en decoración de restaurantes. César y Marina se involucraron en el proyecto de un modo muy especial, transmitiendo su interés por que en la decoración primasen dos aspectos fundamentales presentes en la cocina y en el servicio: la calidad y el detalle. El renovado Lakasa, ahora situado en la madrileña plaza del Conquistador Diego Ordás, el proyecto de reforma prestó especial atención a la zona de la barra, con mesas altas, taburetes tapizados de Fenabel y luz natural.
Se diseñó una barra cuya pieza superior fue revestida de listones de madera de pino tintada y envejecida y de una chapa metálica pintada en negro. En contraste, la parte baja de la misma –rematada con una encimera de madera natural– luce un aspecto de hormigón con franjas texturizadas del encofrado. Estructurada con tubos metálicos de sección cuadrada pintados al horno en negro, esta composición que sirve para dividir el ambiente ha sido completada con chapas metálicas perforadas de color negro y color oxidado y cajas de madera natural tintadas y envejecidas de diferentes dimensiones. Así se consiguió ese ambiente “cálido y detallista” que se aprecia al caminar por el suelo de roble natural, acariciar las texturas de la pizarra y el hormigón de los revestimientos o ir descubriendo una atmósfera tras otra gracias al proyecto lumínico de Con Luz Propia.