La intervención arquitectónica de Touza y la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Torrejón de Ardoz consistió en abrir la parcela y hacerla permeable a su entorno, creando varios volúmenes homogéneos unidos por pasajes acristalados y pasarelas. El conjunto atiende a las relaciones espaciales con el entorno y su estructura topográfica, consiguiendo además las mejores propiedades del bloque abierto para las viviendas, pasantes.
Asimismo, y atendiendo a criterios bioclimáticos, la organización de los bloques responde a la búsqueda de optimización de las orientaciones. Gracias a la discontinuidad de las piezas edificatorias, los espacios libres comunes se conectan con el paisaje urbano, enriqueciéndolo. El uso de vegetación y agua en la plaza interior la dotan de un microclima que mejora las condiciones de confort, especialmente en verano.
Fotografías realizadas por Lucio Vázquez