Se trata de la rehabilitación integral de un piso ubicado en un clásico edificio del barrio de Salamanca (de finales del XIX). Tiene configuración dúplex, con una planta principal de 75m2 útiles, con una altura libre superior a 3 metros y orientación a dos fachadas interiores; además cuenta con un espacio superior abuhardillado de 25 m2. La reforma consistió en dar un nuevo sentido al inmueble, que en origen tenía una distribución convencional, fragmentada pequeñas estancias.
Su propietario, Luis Valls-Taberner, por su dinámico modo de vida, al compaginar su faceta de empresario con la de editor, precisaba de un espacio polivalente que permitiera integrar vivienda y trabajo, y vida social. El resultado es un espacio diáfano, luminoso, con estilo contemporáneo, ecléctico, y sobre todo muy versátil.