El estudio TOUZA Arquitectos tiene su despacho en la calle Basílica, en el entorno del complejo AZCA en el norte de Madrid desde hace 35 años. Su ampliación en 2019 consistió no sólo en actualizar la imagen del estudio, sino en desarrollar un espacio abierto de trabajo con una capacidad para 50 puestos, varias salas de reuniones y un espacio destinado específicamente a la reprografía e informática, aparte de desplazar
todo el archivo a un espacio específico de más de 60m2 en la planta sótano del inmueble. El objetivo era conseguir un área abierta y diáfana de trabajo a modo de sala principal, en el que ubicar a todo el equipo de ideación arquitectónica y producción gráfica. En torno a este núcleo, se disponen el resto de espacios complementarios todos con la misma filosofía diseño.