Nuestra aventura en Vietnam

La vida nos da sorpresas con cierta frecuencia. La arquitectura, con mucha más. En cuántas ocasiones aparece un cliente en el estudio, piensas que de ahí saldrá “el proyecto del siglo”, para luego que el asunto se quede en poco o nada…. Sin embargo, a veces el azar juega a tu favor, y surge una aventura que nos lleva a 10.000 km. de Madrid, hasta la legendaria y famosa bahía de Ha Long.

Esta es la historia: de visita por España, una delegación del Ministerio Vietnamita de Asuntos Exteriores visitó, entre otros, nuestro estudio a finales de 2010. Además de llamarles la atención nuestro trabajo, la buena sintonía fue inmediata, por lo que nos hicieron una invitación para visitar Vietnam en abril de este año, a Hanoi (capital administrativa) y a Ho Chi Minh City (pujante capital económica). Vietnam tiene una población de 87 millones de personas, situándose en el 13er puesto de los países más poblados del mundo, siendo además el segundo país del Lejano Oriente en rápido crecimiento económico y el primero del Sudeste asiático. No en vano, está incluido en lo que se ha dado en llamar los “Next Eleven” o N-11, un grupo de países que junto a los BRICS están llamados a liderar la economía del siglo XXI….

Bahía de Ha Long

Bahía de Ha Long

De aquella primera visita surgieron tres proyectos y una interesante colaboración con uno de los estudios de arquitectura más destacados de Vietnam: HTT Group, dirigidos por el arquitecto francés de origen vietnamita Ho Thieu Tri, con oficinas en Hanoi, HChM City y París. El primer proyecto, como fruto de la selección que el Ministerio hizo entre estudios españoles, es el encargo de la nueva embajada de Vietnam en Madrid, que afortunadamente ya está en marcha. Los otros dos proyectos mencionados, en forma de concursos inicialmente, poco tienen que ver el uno con el otro, ni en escala, ni en tipología…ni en el resultado.

Van Phuc es un concurso con el objetivo de diseñar un complejo diplomático en Hanoi por lotes, en el que cada lote englobará la construcción de una embajada y una residencia anexa para el embajador. Un proyecto de escala contenida, presupuesto limitado, pero un reto al fin y al cabo, por tratarse de un proyecto singular, en un territorio muy atractivo desde el punto de vista social y medioambiental.

Dao Viet (islas de Vietnam), por otro lado, es un concurso en colaboración con HTT para el desarrollo del master plan de una nueva ciudad eco-turística de 8 millones de m2 en Ha Long, cerca de la mundialmente famosa bahía, patrimonio de la Unesco, con sus espectaculares formaciones rocosas. Un proyecto de una escala enorme, con la misión de implantar un nuevo desarrollo urbanístico orientado al turismo, nacional e internacional, concebido con criterios sostenibles.

Después de un intenso trabajo en las semanas previas a las vacaciones de agosto, volvimos a Vietnam para defender los proyectos. Uno ante el Ministerio de Asuntos Exteriores en concurso restringido y otro, en concurso internacional, ante la empresa Petrovietnam, promotora de la ciudad Dao Viet. El resultado fue dispar, pero la aventura en cualquier caso fue un triunfo en sí misma.

Fueron cinco días frenéticos a caballo (en furgoneta, en realidad) entre Hanoi y Ha Long (separados únicamente 150 km. en distancia física, pero varias horas en tiempo real por carretera).

El primer ‘impacto’ que recibimos al aterrizar en Vietnam no es cultural, sino climático. Una bofetada de calor y humedad te sacuden nada mas bajar del avión. Casi 18 horas de singladura aérea, con escala en Varsovia y retraso incluido nos llevó a Hanoi. Segundo impacto: el tráfico es (en apariencia) caótico. Miles de motos se mezclan con los coches, las bicis y los peatones en una sinfonía de cláxones, ruido de motores y voces humanas. Una vez recuperado del shock, nos damos cuenta que, dentro del caos aparente, el tráfico resulta más fluido y dinámico que en nuestras ordenadas (y llenas de semáforos) calles de Madrid.

Quedamos con nuestros socios vietnamitas de HTT para preparar la presentación que tendrá lugar al día siguiente en un hotel de Ha Long. Nos toca madrugar para llegar a tiempo a la cita. Pensamos que es un poco exagerado salir a las 6 de la mañana si la cita es a las 2 p.m. y el lugar solo dista 150 km., pero en el trayecto nos damos cuenta que no. En Vietnam más vale ser previsor si te desplazas por carretera.

De los 12 estudios que inicialmente tomaron parte en el concurso, quedamos 6 en la presentación final. Estudios de Italia, Australia, Vietnam, Estados Unidos…en dura y deportiva competencia. Después del sorteo, nos corresponde el 2º lugar en el orden de presentación. Logramos que calase entre el jurado nuestro concepto bajo el lema de ‘La Espina del Dragón’. Una idea que está llena de referencias a los símbolos de la cultura vietnamita, el dragón y la flor de loto.

Proyecto Dao Viet-Vista 1

Con la misión cumplida, nos dedicamos a descansar y admirar las vistas desde el hotel sobre la bahía de Ha Long. Uno de los horizontes mas hermosos que se pueden contemplar en el mundo, a pesar de que el cielo vietnamita y su lluvia a veces no acompaña…

La decisión del jurado se toma al día siguiente. A pesar de las buenas vibraciones y la fe en un proyecto creado desde el respeto y la integración con el entorno, quedamos en tercera posición, siendo el vencedor un estudio italiano con Delegación en Vietnam de más de 10 años de antigüedad, y con un gran proyecto también. La vuelta a Hanoi se hace, entre la decepción y el jet lag, un poco dura.

Proyecto Dao Viet –Vista 2

Proyecto Dao Viet –Vista 2

No hay tiempo para el lamento, pues al día siguiente toca defender, ante los miembros del Ministerio de Asuntos Exteriores, nuestra propuesta para el complejo diplomático Van Phuc. La reunión es en una sala de un vetusto edificio administrativo, presidido por el busto de Ho Chi Minh y la bandera nacional presente en cada rincón. A pesar de una imagen tan aparentemente severa, el ambiente es distendido y cordial gracias a un eficaz traductor que facilita bastante la comunicación, y sobre todo, por la excepcional cordialidad de los Vietnamitas. Ellos mismos comentan que su carácter alegre y desenfadado es un poco como el de los “latinos” de Asia, por hallarse al sur del continente, y estar abiertos al mar (un poco como los europeos del mediterráneo). Es fácil verles reír abiertamente, como hacemos nosotros.

Después del resto de presentaciones y de las deliberaciones se hace oficial que nuestra propuesta es la elegida, por lo que Touza Arquitectos, junto con sus socios de HTT, pondrán “sus primeros ladrillos” en suelo vietnamita.

Equipo Touza+HTT

Equipo Touza+HTT

Aún tenemos tiempo el último día, antes de tomar el avión, de visitar lo más interesante de la capital y hacer algunas compras. El viaje ha sido rápido e intenso y la experiencia profesional, cultural y gastronómica muy interesante. Tras 20 horas de vuelo y una nueva escala en Varsovia, estamos de nuevo en España. Exhaustos pero muy contentos por la aventura vivida que, el tiempo lo dirá, esperamos sea la primera de otras que vendrán en un país, Vietnam, lleno de futuro y de presente a cuyo progreso nos gustaría contribuir

Por Iñigo Diaz de Cerio Jiménez (Arquitecto)

Dejar un comentario

Debes estar registrado para enviar un comentario.