Al hilo de la propuesta de LSP del Ministerio de Economía y Competitividad
Cui prodest scelus, is fecit (Aquel a quien aprovecha el crimen es quien lo ha cometido)
“MEDEA”, ACTUS PRIMUS, SCENA I (versos 500-501)
SÉNECA
Si los arquitectos creíamos que poco más nos podía pasar ya, hemos despedido el 2012 con una noticia bomba: el anteproyecto de la Ley de Servicios Profesionales que está en manos del Ministerio de Economía y ¿Competitividad?
Bajo el mantra de que se va “generar más competencia y mejorar la competitividad de nuestra economía” y con la excusa de eliminar “las reservas de actividad con afán liberalizador para reducir a las estrictamente justificadas” este borrador pretende liquidar de un plumazo no sólo la regulación Europea y Nacional en la materia, sino el sentido último de varias profesiones y sus correspondientes estudios universitarios, creando un auténtico “cajón de sastre” donde un Ingeniero Agrónomo adquiere los mismos conocimientos y aptitudes que un Arquitecto. Explicar al redactor el nivel de su error será complicado, pues sólo alguien profundamente torpe puede confundir churras con merinas de esta manera…o alguien que sirva a oscuros intereses, con lo cual también le sobrará esta explicación.
UN CABALLO PINTADO A RAYAS NO ES UNA CEBRA (L.KAHN)
En España el sector de la arquitectura está liberalizado hace muchos años, los honorarios son libres (están por los suelos si los comparamos con cualquier país de Europa, ya mucho antes de la crisis, pero ahora aún más), cualquiera puede montar una sociedad de arquitectura (contando con una presencia mayoritaria de profesionales en el accionariado), y todas las ingenierías grandes del país cuentan ya con su estudio o departamento propio de arquitectura, siendo ACTX de IDOM el ejemplo más claro y exitoso, un modelo totalmente lícito y que la normativa actual ya permite. Quien haya acudido a la apertura de plicas de cualquier concurso oficial de arquitectura, ya desde hace años se habrá encontrado con cientos de ingenierías e incluso oficinas de proyectos de las grandes constructoras de este país… y no pasa nada.
Lo único que está protegido por una directiva europea, con su correspondiente aplicación en la legislación española, es la reserva de actividad que los profesionales de la arquitectura tenemos sobre nuestro campo específico de conocimiento: los proyectos de edificios residenciales, culturales, religiosos o docentes. A cualquier adulto medianamente formado no será muy complicado explicarle que esta reserva de actividad tiene el mismo principio por el cual en un país civilizado sólo los médicos practican la medicina o sólo los Ingenieros de Caminos realizan proyectos de puentes, carreteras o presas. No somos los españoles unos locos en esto de las reservas de actividad: idéntica legislación existe no sólo en la UE, sino en la mayoría de los países avanzados del mundo. En el caso concreto de la arquitectura, también sucede así a nivel mundial. http://es.wikipedia.org/wiki/Arquitecto
LA COMPETITIVIDAD DE LA ARQUITECTURA ESPAÑOLA
Si a alguien se le plantea la duda si existe “competitividad” en nuestro sector aquí y ahora, es decir, oferta y calidad, basta con decir que:
-España dispone de uno de los modelos formativos de arquitectura más prestigiosos, reconocido internacionalmente, según el cual el arquitecto posee una amplia formación técnica, artística y humanística, llegando a equivaler en la práctica a la titulación que en otros países tendría un arquitecto y un ingeniero de la construcción. Esto ha permitido que la arquitectura española goce de prestigio mundial, no ya con sus figuras más reconocidas, sino de manera coral (siendo la reciente exposición monográfica del MoMa de Nueva York un buen botón de muestra)
-España tiene un elevado número de profesionales de la arquitectura, con un ratio inferior a los 1.000 habitantes por arquitecto, cuando hace 40 años el ratio era superior a los 5.000 habitantes por arquitecto. Sobra decir que ni las necesidades del país ni su población se han multiplicado por 5 en estos cuarenta años. Si añadimos a los estudiantes que están en las escuelas, este número sigue al alza, cuando la construcción está estancada en España (90% de reducción de cifras de visado entre 2008 y 2012)
Sobre las causas de este “boom” en la formación de los arquitectos, la dificultad de estos en poder acceder a un mercado de trabajo estructurado, limpio y de oportunidades se puede discutir largo y tendido. Los arquitectos somos en parte culpables de la situación actual de nuestra profesión (muy culpables), pero lo que está claro es que en España el sector de la arquitectura es más que competitivo y está más que liberalizado: existe un número de profesionales que supera con creces las necesidades del país, su nivel formativo es excelente, y su competencia en precio en el libre mercado es salvaje, superándose las bajas temerarias en todos los concursos oficiales, y con precios que en ocasiones rayan el “dumping”. Es más, esta situación ha provocado la emigración masiva de fantásticos profesionales que están siendo acogidos en otros mercados por esta singular formación y prestigio…todo a costa de las arcas españolas, que en su gran mayoría han costeado nuestra formación, pública y gratuita.
CUI PRODEST: A QUIÉN BENEFICIA
Podemos afirmar por tanto, que este apartado del proyecto de LSP no parece animado por un afán liberalizador, al menos en lo que a los profesionales de la construcción se refiere (entre los que incluyo a nuestros compañeros de fatigas como aparejadores, ingenieros, etc). Esta lucha no existe en el mercado, donde los profesionales colaboramos normalmente, cada uno con el rol que nuestra formación nos asigna, y respondiendo a necesidades específicas de la sociedad. En la LOE los ingenieros ya tenían sus competencias bien y ampliamente definidas. Incluso en edificación, no hay un proyecto en el que por Ley no participe un ingeniero: ya sea por tareas específicas reguladas por Ley, como los Proyectos de Telecomunicaciones, de Apertura, instalaciones eléctricas del REBT, etc, o incluso por práctica del mercado (en cualquier proyecto de arquitectura participan ingenierías de estructuras e instalaciones). No se trata de una “guerra entre profesionales”.
Este anteproyecto de LSP, en el ámbito de la arquitectura no aporta solución a nada, ni responde a una necesidad social, ni abaratará el mercado inmobiliario (del precio final de venta de una vivienda, los honorarios del arquitecto apenas alcanzan el 2%) y sólo creará, si sale adelante, un problema para la sociedad, al desaparecer las garantías que aporta una formación específica en una materia tan delicada. Alguien debería explicar en qué dinamiza un sector técnicamente “muerto” como el nuestro, que puedan aparecer nuevos actores sin formación adecuada. Sólo beneficia a algunos Colegios de Ingenieros que venían ya mucho tiempo atrás presionando en este sentido (desde luego no será porque no hayan avisado), para ampliar su capacidad de visar y por lo tanto de cobrar, más en un momento que se han quedado sin obra pública.
Digámoslo claro y alto: esta “pseudo-liberalización” favorece sobre todo a algunos COI’s que se vienen moviendo mucho mejor que los COA’s entre las alfombras y despachos ministeriales. Algunos ya se han quitado la careta, como el Consejo Superior de Ingenieros Industriales en este “manifiesto”:
http://www.elpueblodeceuta.es/201301038205.htm
Qué curioso que la “liberalización” va sólo en una dirección.
SI VAMOS A TOCAR TODO EL SECTOR, HAGÁMOSLO A FONDO Y BIEN
Más que una nueva LSP: ¿qué pasa con la LOE? ¿Para cuándo ley de sociedades profesionales? ¿Qué hay del seguro trienal obligatorio a todo riesgo del promotor?
No discutimos si es o no necesaria una Ley de Servicios Profesionales. Sin duda que bien hecha puede ser un instrumento positivo; es más, lo que realmente sería necesario y sí dinamizaría el sector es una Ley de Sociedades Profesionales, ya que uno de los problemas que lastra el asociacionismo en la profesión de arquitectura es la inseparable responsabilidad individual del profesional tal y como está concebida en la legislación actual. Se pretende que los profesionales asumamos individualmente y con nuestro patrimonio personal todas las responsabilidades: en la legislación actual el constructor y el promotor tienen capacidad de “evaporarse”, como siempre sucede, pero el arquitecto siempre permanece y paga la fiesta cuando hay algún problema.
Sería entendible la LSP en el marco de una potente Ley de Sociedades de Servicios Profesionales. Entonces se encajaría mejor una Ley que diera competencias más amplias para estas sociedades mixtas, al nutrirse de profesionales de cada especialidad: podría mejorar incluso la protección de estos profesionales para acabar con el arcaico sistema “maestro-aprendiz” que ha permitido malas prácticas generalizadas en materia laboral en el sector. Se podría conseguir incluso el tan reclamado convenio específico para las oficinas de arquitectura (tan anacrónico que ahora sólo se puede asimilar al de oficinas de ingeniería)
Se debería además mejorar la propia LOE. Incluso la función de Colegios y del visado se podría replantear, refundando estos organismos, al igual que redefiniendo los agentes actores en la LOE. ¿Existe un Colegio de Constructores o de Promotores? ¿Tienen que visar ante un colegio sus trabajos? Cuándo una construcción o promoción tiene un fallo, ¿responden sus socios o accionistas individualmente, con su patrimonio y de por vida? No, claro que no. Aquí sólo tienen responsabilidad eterna y unos seguros impagables los “pringaos” de los arquitectos, a los que los jueces siempre condenan porque pasaban por ahí, sean o no responsables del siniestro en cuestión (y eso que la LOE dice bien a las claras que las responsabilidades distinguibles deben separarse, pero se sigue abusando del litis consorcio pasivo). Puestos a pedir, el seguro trienal del promotor es otra pieza del puzle, pero esto da para otra reflexión separada.
Es fundamental que esta Ley además se haga en coordinación eficaz con otros ministerios, pues los recientes cambios universitarios producidos por el “Plan Bolonia” van exactamente en dirección opuesta: mientras el espacio educativo europeo fomenta la especialización, esta LSP va en la línea no ya de crear ramas específicas dentro de la arquitectura y las ingenierías, sino de meterlas a todas en el mismo saco. Me imagino que en este momento cualquier estudiante de primero de arquitectura debe sentirse desanimado y estafado.
Así que por un lado nos quieren dejar sin competencias, pero con toda la responsabilidad, y es que de cara a la sociedad sale muy barato tener un “chivo expiatorio” con cara y ojos (no le recomendaría a ningún estudiante firmar un sólo proyecto residencial con el sistema actual de responsabilidades y de praxis en los juzgados)
En definitiva, una nueva chapuza en este maremágnum legislador tan propio de nuestros gobiernos (de uno y otro color), totalmente descoordinado.
NUESTRA RESPONSABILIDAD COMO GREMIO, Y LA DE NUESTROS ORGANISMOS
Como venimos comentando, no es posible plantear esta lucha sin hacer primero una seria autocrítica tanto individual como colectiva. Los arquitectos hemos fallado en muchas cosas en estos años, y casi todos los desastres arquitectónicos, ecológicos y urbanísticos de la burbuja llevan la firma de un arquitecto y el sello de un COA, luego en algo nos hemos equivocado. Gran parte de la culpa reside también en las universidades, sobre todo aquellas que desde sus departamentos de proyectos limitan la visión del oficio de arquitecto al de un artista snob y elitista como si fuera esa la única y verdadera manera de ser arquitecto (por supuesto promocionando siempre una única manera también de proyectar).
Igualmente criticable es, a lo largo de los años (esto viene de muy lejos, décadas), el papel que determinados dirigentes de Consejos y Colegios (tanto de arquitectos como de ingenieros y aparejadores) han jugado más en defensa de determinados privilegios o cuotas que en verdadero interés de los profesionales a quienes representan. Si los arquitectos estamos donde estamos en parte por su culpa. Es más, esta situación cuestiona el modelo de funcionamiento, presencia y liderazgo (o más bien ausencia de todo esto) de estos organismos. Sólo el hecho de que en un país de 46 millones de habitantes haya 17 COA’s e innumerables demarcaciones provinciales ya lo dice todo. No hay ni sello de calidad, ni “marca España” en arquitectura, cuando hay prestigio para ello. Salimos fuera a competir contra Arquitectos RIBA o AIA, con aquel sello de “Colegiado de la Demarcación de Andalucía Occidental” (con todo el cariño para los colegas andaluces, que hoy disponen de demarcación por provincia, como casi el resto de comunidades), por poner un ejemplo…y así nos luce el pelo.
Igualmente el CSCAE es una organización bastante peculiar, en la que la representatividad brilla por su ausencia, ya que cada colegio tiene un consejero y un voto, independientemente de que haya colegios con decenas de miles de colegiados, y otros con muchos menos… ¿democracia representativa y participativa?
Como acertadamente recuerdan nuestros compañeros de N+1, nuestros organismos llevan demasiado tiempo preocupados en que “seamos obligatorios” cuando lo que tenemos que ser es “necesarios”.
Dicho esto, ahora lo que toca es apoyar al CSCAE y a los COA’s para detener esta ley, no en defensa de nuestros intereses, sino de los ciudadanos, a los que esta Ley no beneficia, salvo que alguien crea que es un beneficio para el ciudadano que un ingeniero de montes pueda desarrollar el proyecto del museo o de la iglesia que pondrán frente a su casa. Si ya hay arquitectura mediocre hecha por arquitectos, qué nos espera cuando los edificios los proyecten y dirijan personas sin la más mínima formación para ello…Tiempo habrá, y será no muy tarde, en poder refundar y reorganizar nuestras instituciones. Ese sí puede ser un aspecto muy positivo de una LSP bien hecha, entre todos los actores de los sectores afectados (el borrador afecta no sólo a ingenieros, arquitectos y aparejadores, sino a farmacéuticos y abogados), para redefinir el mapa de nuestros Colegios profesionales…
Que los arquitectos hayamos hecho muchas cosas mal como colectivo, y que debamos mejorar, evolucionar y reflexionar, no significa que la reserva de actividad que la Ley nos otorga deje de tener sentido ni utilidad pública, pues por análogo razonamiento, entonces un odontólogo podría operar de cataratas, o un veterinario operar de corazón a un hombre, porque lo que viene a decir el borrador de la ley es un “total ¿qué más da?”. Es más, ya que liberalizamos, a los arquitectos también se nos podrían dar algunas competencias en ingeniería ¿no? Pues no, porque los arquitectos no queremos ser ni médicos, ni abogados, ni ingenieros de caminos o industriales, todas ellas profesiones dignísimas que admiramos y respetamos, pero creemos que España funcionará mejor si cada uno se dedicara a lo suyo.
Desafortunadamente en el Ministerio de “Economía e Incompetencia” hay alguien que no se está dedicando “a lo suyo” y con este borrador se retrata.
RESPECTO A LA SESIÓN INFORMATIVA DEL 3/1/2013 EN EL COAM
La jornada de ayer en el COAM fue un primer paso hacia una acción conjunta de todos los profesionales afectados, con cosas positivas y otras no tanto. Casi de urgencia, mientras tomaban las uvas, el CSCAE y los COA’s coordinaron una reunión en Madrid, tanto del Consejo del CSCAE, como posteriormente en acto público (si bien sólo difundido a arquitectos, estudiantes, etc) en el COAM para exponer la situación y la lectura de un manifiesto. Hubo cierta confusión previa, pues desde las redes sociales todos lo habíamos tomado como una Manifestación, pero no era así, y en los anuncios del propio COAM se denominaba “encuentro informativo y abierto”. Mucha gente de fuera de Madrid ha pedido que se les informe, así que espero que esto les sirva de ayuda.
Las exposiciones más largas fueron las del Decano del COAM y la del representante del CSCAE, que hicieron un recordatorio de las miles de batallas libradas por nuestro gremio desde hace 30 años (la mayor parte perdidas). Los motivos de su oposición a esta redacción coinciden con los aquí expuestos, pues es un tema que admite poca controversia.
Mostraron algo de sorpresa en lo que parece ser un cambio de criterio de lo que se les había expuesto anteriormente a través de la Dirección General de Arquitectura y del Ministerio de Fomento, de los cuales parece que podemos contar con el apoyo y oposición frontal a estos extremos del anteproyecto de la LSP (ya veremos si ese apoyo es firme más adelante…)
Insistieron en que se trata sólo de un borrador del anteproyecto, y que según sus informaciones este documento que ha circulado puede estar superado ya por una versión mejorada (mejor para quién…). Recalcaron la idea de unidad, acción coordinada y rápida, y de involucrar a todos los agentes representados en la mesa.
Nos pidieron prudencia: creen que esta batalla es más de despachos que de calle. No se trata de oponerse a la Ley, que puede tener sentido en varios aspectos, sino de que la Ley no cometa barbaridades como las que propone, que nada arreglarían ni dinamizarían, y sí crearían un caos en el sector. En la calle tienen fuerza las protestas de colectivos con más impacto social, como médicos o profesores, y ya vemos cómo les está yendo a ellos. Una manifestación de arquitectos no supone desgaste alguno para el gobierno (es una gota en el océano) y una huelga de arquitectos no tendría un impacto visible, y cualquiera de estas acciones no beneficiaría nuestra capacidad negociadora. Lo que nos vienen a decir, creo, es que aún hay partido, y que estamos en la fase de negociación, donde hay tiempo para influir en la redacción de la Ley.
No se buscó frentismo ni enemigos, y se dejó claro que los ingenieros son nuestros compañeros de batallas, y no nuestros enemigos. Eso sí, poco o nada se habló de los COI’s.
También nos solicitaron paciencia: no crear ruido innecesario y descoordinado. Al parecer, los responsables importantes (ministros, secretarios de Estado, etc) están de vacaciones (esto es España) y las fechas clave serán a partir del 8 de enero. Nos pidieron tiempo para “poder trabajar”, ya que en estos días no han parado de atender llamadas y correos individualmente.
El resto de intervinientes vino a convenir en la oposición a esta redacción de la LSP y en ese mismo mensaje de unidad, acción coordinada, etc.
Finalmente, se dio una lectura de Manifiesto, que se nos trasladó como “inicial” en la idea de que habrá uno más potente de cara a la sociedad, prensa, políticos, etc. Manifiesto bastante “light” a mi modo de ver.
Mi impresión del encuentro de ayer es la siguiente
Aspectos positivos:
Se dio sensación de unidad y de representatividad.
En la mesa estaba el CSCAE, los cuatro mayores COA’s de España en representación de todos, un representante del Consejo Superior de Aparejadores de España, un representante de las Escuelas de Arquitectura de España, una representante de los estudiantes y también una representante del Sindicato de Arquitectura. Esto es muy importante, pues de haber faltado alguien, hubiera sido un mal comienzo
Unidad en el discurso, en la acción conjunta, y rapidez en la reacción. Hace años hubiera sido impensable tener en la mano un simple borrador de un anteproyecto de ley (que no deja de ser un documento interno de trabajo del Ministerio), y que fuera difundido en tiempo real.
La reacción del CSCAE ha sido razonablemente rápida, y con su comunicado del 30 de diciembre ha creado una alarma necesaria: mejor una vez colorado que ciento amarillo. Algunos COA’s siguen a por uvas, por cierto, pero el COAM y el CSCAE están dando difusión actualizada en web y redes sociales.
Hay un marco legislativo claro que nos permitirá defendernos, y llevar esta ley a los tribunales nacionales e internacionales, en el peor de los casos, con posibilidades de éxito (más en Europa que en España). Esperemos que no sea necesario
Vinieron muchos estudiantes, sobre todo de los cursos iniciales. Es muy importante la participación de los estudiantes, son los que tienen llegado el caso, mayor capacidad de movilización, y desde luego son de los más afectados, por lo que participen y se interesen en este tema profesional es muy importante.
Aspectos negativos:
Ausencia de autocrítica. Señores: nos la han colado. Este borrador no debería siquiera haber sido escrito. Hay quien se mueve mucho mejor que los COAS y los CSCAES en las alfombras y los “chester” de cuero ministeriales. Hay mucho “lobby” aquí, y nosotros sólo tenemos a D. Pio García Escudero en el Senado, que queda muy bien para sentarlo a la mesa del CSCAE y para que corte la cinta en el COAM, pero por lo que se ve, poco más.
Demasiada prudencia: entiendo el mensaje del Decano del COAM y del CSCAE. Debemos dejarles tiempo para trabajar, y coordinarnos antes de montar cualquier acción “de guerrilla” ya sea en medios o en la calle. De acuerdo. Siendo justos, esta situación no es culpa de los dirigentes que han liderado el CSCAE o el COAM en los últimos tiempos. Esto es una situación que viene de muy lejos, pero no por ello debemos andarnos con medias tintas. Talante negociador sí, pero ojo que el enemigo va con el cuchillo entre los dientes
Falta de identificación del enemigo: sí hay enemigo. Ya se ha quitado la careta. Son los COI’s, y algunos políticos cuyo afán liberalizador acabará en legalizar la poligamia. Esto hay que decirlo: hay buenos, hay malos, y se sabe quiénes son. Conviene que se sepa.
Quizá desde un puesto institucional no quede bonito decirlo, pero ya está bien de tanta corrección política ¿no?
Julio Touza Sacristán
Arquitecto
Post Data 1
Sobre este despropósito ya han escrito mucho y muy bien varios compañeros, y creo que es de justicia enlazar aquí algunas de las primeras y más interesantes aportaciones
-N+1
http://nmas1.wordpress.com/2013/01/02/nueva-ley-de-servicios-profesionales-la-de-cal-y-la-de-arena/
-José Manuel Sanz
http://activistark.blogspot.com.es/2013/01/un-ingeniero-no-es-un-arquitecto-es-un.html?m=1
-Blanca Espiga
-Edgar González
-bsA -José Javier Quintana
Post Data 2.- Para quien tenga dudas del profundo error que este proyecto de Ley supone, aquí van referencias de la legislación actual sobre la profesión, tanto en el ámbito nacional como en el internacional. También se incluye enlace al anteproyecto de LSP
ANTEPROYECTO DE LEY DE SERVICIOS PROFESIONALES DE DICIEMBRE DE 2012
DIRECTIVA 2005/36/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 7 de septiembre de 2005 relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales
(27) La creación arquitectónica, la calidad de las construcciones, su inserción armoniosa en el entorno, el respeto de los paisajes naturales y urbanos, así como del patrimonio colectivo y privado, revisten un interés público.
En consecuencia, el reconocimiento mutuo de títulos de formación debe basarse en criterios cualitativos y cuantitativos que garanticen que las personas que posean títulos de formación reconocidos puedan comprender y dar una expresión práctica a las necesidades de los individuos, de los grupos sociales y de colectividades por lo que respecta a la organización del espacio, el diseño, organización y realización de las construcciones, la conservación y valorización del patrimonio arquitectónico y la protección de los equilibrios naturales
A mayor abundamiento, esto es lo que dice la Legislación Nacional respecto a la formación de arquitecto. De verdad decidme si creéis que un ingeniero agrónomo recibe esta formación, y por tanto es apto para realizar el proyecto de un museo o de una iglesia, por ejemplo
Real Decreto 1837/2008, de 8 de noviembre, por el que se incorporan al ordenamiento jurídico español la Directiva 2005/36/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 7 de septiembre de 2005, y la Directiva 2006/100/CE, del Consejo, de 20 de noviembre de 2006, relativas al reconocimiento de cualificaciones profesionales
“Esta enseñanza, que deberá ser de nivel universitario y cuyo elemento principal deberá estar constituido por la arquitectura, deberá mantener un equilibrio entre los aspectos teóricos y prácticos de la formación en arquitectura y garantizar la adquisición de los conocimientos y competencias siguientes:
a) Aptitud para crear proyectos arquitectónicos que satisfagan, a la vez, las exigencias estéticas y las técnicas.
b) Conocimiento adecuado de la historia y de las teorías de la arquitectura, así como de las artes, tecnologías y ciencias humanas relacionadas. c) Conocimiento de las bellas artes como factor que puede influir en la calidad de la concepción arquitectónica. d) Conocimiento adecuado del urbanismo, la planificación y las técnicas aplicadas en el proceso de planificación. e) Capacidad de comprender las relaciones entre las personas y los edificios y entre éstos y su entorno, así como la necesidad de relacionar los edificios y los espacios situados entre ellos, en función de las necesidades y de la escala humanas. f) Capacidad de comprender la profesión de arquitecto y su función en la sociedad, en particular elaborando proyectos que tengan en cuenta los factores sociales. g) Conocimiento de los métodos de investigación y preparación de proyectos de construcción. h) Comprensión de los problemas de la concepción estructural, de construcción y de ingeniería vinculados con los proyectos de edificios. i) Conocimiento adecuado de los problemas físicos y de las distintas tecnologías, así como de la función de los edificios, de forma que se dote a éstos de condiciones internas de comodidad y de protección de los factores climáticos. j) Capacidad de concepción necesaria para satisfacer los requisitos de los usuarios del edificio, respetando los límites impuestos por los factores presupuestarios y la normativa sobre construcción. k) Conocimiento adecuado de las industrias, organizaciones, normativas y procedimientos para plasmar los proyectos en edificios y para integrar los planos en la planificación.”
MANIFIESTOS Y COMUNICACIONES DE ESTOS DÍAS DEL CSCAE Y DEL COAM
http://www.cscae.com/images/stories/Noticias/Presidencia/COMUNICADO_A_TODOS_LOS_ARQUITECTOS_LSP.pdf
http://www.coam.org/portal/page?_pageid=33,27411,33_27415&_dad=portal&_schema=PORTAL&p_id=61054












